Se conocieron las Zonas del Provincial, comenzaron las especulaciones, los entusiasmos, los análisis de los rivales, las matemáticas, las posibilidades y objetivos de cada uno de los doce equipos protagonistas. A continuación un micrófono viajero que atravesó la Provincia nos trajo testimonios e ideas de lo que sucedió en la tarde de ayer cuando el sorteo estableció cada una de los grupos de esta nueva edición del Provincial.
ZONA A
Atlético Macachín - Racing de Eduardo Castex - Cultural Argentino de Gral. Pico - Huracán de Guatraché
“Yo creo que los tres equipos que nos tocaron en la Zona se han reforzando muy bien y que va a ser un grupo muy duro. Está el último campeón en otros. Pero nosotros somos todos chicos y creo que vamos a dar pelea”
Cristian Frías (Jugador, Cultural Argentino, Zona A)
“Estoy feliz por la zona que nos tocó en el provincial. Como orientador de Cultural Argentino creo va a ser durísimo el grupo, como cualquier partido de este torneo. Creo Racing se reforzó realmente muy bien y Huracán vi que llevó a Esteban Masson y un par de doblas si no me equivoco. Soy joven no tengo muchos Provinciales encima y va a ser la primera vez que me voy a enfrentar a esos dos rivales. Además en esta zona mi cultural no tiene nada que perder a las obligaciones las tienen Macachín y Racing”.
Rodrigo Chap (DT, Cultural Argentino, Zona A)
“De Cultural Argentino no tengo mucha información. En cambio los otros dos rivales van a ser muy complicados ya que antes del sorteo ya eran candidatos al título”
Carlos Juárez (Jugador, Huracán de Guatraché, Zona A)
“Cultural Argentino me trae buenos recuerdos ya que ahí clasificamos por primera vez en la historia a cuartos de Final cuando yo jugaba para Sportivo y Cultural. Atlético Macachín un rival muy duro.... pero no invensible. Huracan se está poniendo a punto.. sumó buenos refuerzos.. y seguramente haremos un buen papel… ojalá estemos entre los 8 mejores”.
Lucas Lazaric (Jugador, Huracán de Guatraché, Zona A)
“Van a ser todos los rivales difíciles porque si están en el Provincial es porque han hecho las cosas bien a lo largo del año. Yo creo que la nuestra es una zona linda donde todos se reforzaron bien y bueno el día domingo 16 arrancamos con Huracán de Guatraché que hasta que yo tengo entendido tiene un buen equipo y sabemos que si queremos hacer un buen papel tenemos que ser concientes que con jugar bien no alcanza, tenemos que tener el sacrificio día a día y mantener el buen grupo que venimos teniendo”
Sebastián Guenchual (Jugador, Atlético Macachín, Zona A)
ZONA B
Ferro CO de Gral. Pico - Costa Brava de Gral. Pico - Dep. Independiente de Jto. Arauz - Deportivo Anguilense
"El grupo que nos tocó creo que tiene un poco de todo, lo que lo hace lindo. Está Anguilense que lo va a jugar por primera vez, eso lo va a motivar mucho y van a querer hacer un buen papel. Por otra parte está Independiente de Jacinto Arauz que siempre está y de local se hace fuerte. Y Ferro de Pico que por mas que juegue con chicos o con los que no sean convocados para el Argentino B siempre va a dar pelea, los chicos a la hora de jugar lo van hacer con ganas. Nosotros (costa Brava) creo que vamos a dar mucha pelea para quedarnos con el torneo".
Lucas Canciani (Jugador, Costa Brava, Zona B)
“Por la Zona B del Torneo Provincial de Fútbol se enfrentarán Independiente de Jacinto Arauz, Costa Brava, Ferro de General Pico y Derportivo Anguilense. Los clubes de General Pico son equipos con una larga historia en el fútbol pampeano y quizás esto los haga favoritos en la zona. En ella revivirán el clásico del fútbol norteño. Es un interrogante el papel que jugará Ferro de Pico, ya que al mismo tiempo que disputará el Provincial lo hará por el Torneo Argentino. Independiente de Jacinto Arauz, fue durante toda la temporada el mandamás de la Zona Sur de la Liga Cultural aunque en etapas de definiciones, el destino le jugó una mala pasada y terminó clasificando al Provincial de la manera menos esperada. Deportivo Anguilense jugará por primera vez en su historia este Torneo y seguramente tratará de hacer un papel como el que hizo en la Zona Norte de la Liga Cultural, un equipo ordenado y que no le regala nada a nadie. Más allá de estos comentarios, la única verdad la tendrá la redonda, cuando comience a rodar el 16 de septiembre”
Román Scovenna (Simpatizante, Deportivo Anguilense, Zona B)
“Es un grupo duro, pero nosotros estamos bien, con mucho entrenamiento y con tres refuerzos estamos para pelear. Costa va a ser un equipo duro, que es muy fuerte en su cancha. Anguilense reforzó bien pero no tiene experiencia en Provinciales y a veces eso te juega en contra y Ferro de Pico va a estar con la cabeza en el Argentino C aunque se reforzó bien como para hacer un buen papel en los dos frentes”
Lisandro Masson (Jugador, Dep. Independiente de Jacinto Arauz, Zona B)
ZONA C
All Boys de Santa Rosa - Ferro CO de Intendente Alvear - UD Vértiz - Unión de Gral. Campos
“Me parece que es la zona más complicada, viendo como terminaron cada uno de los equipos en la cultural
pero no va hacer imposible tenemos equipo para dar pelea”
Enzo Novak (Jugador, Unión de General Campos, Zona C)
“Creo que nos toco una zona muy difícil, diría la más dura con equipos de mucha experiencia y que siempre pelean hasta el final del torneo. Muy duros y de buen pie. Al equipo de Unión de Campos mucho no lo conozco, pero se que llevaron al Negro Martinez”
Matías Vicente (Jugador, UD Vertiz, Zona C)
“Y creo que la zona va a estar complicada. Sabemos todos que All Boys es siempre candidato, viene peleando las finales en los últimos años... Ferro de Alvear es siempre Ferro, va a ser un rival duro.. Y Campos no tengo mucho conocimiento... UD Vértiz ojalá tenga su mejor campeonato provincial. El grupo está muy unido y hay jugadores que van a dar que hablar”
Cristian Acuña (Jugador, UD Vertiz, Zona C)
“Creo que va a ser un grupo muy difícil nosotros nos estamos preparando muy bien, es muy importante ganar los partido de local creo que ahí está la clave para pasar de ronda. Nos tocaron dos grandes equipos como All Boys y Ferro de Alvear , a UD Vertiz no lo conozco pero si llego al provincial por algo habrá sido. Están los mejores equipo de La
Pampa va a ser una linda experiencia para todo el grupo ojala tengamos mucha suerte. Nuestro objetivo es pasar de ronda y después se verá, vamos a dejar todo para dejar bien parado a la U”
Rafael Merlo (Jugador, Unión de Gral Campos, Zona C)
“La zona es complicada, como todas, en el torneo están los 12 mejores equipos del año en la provincia. Conocemos bastante a Ferro y a Vertiz, a Unión no lo hemos enfrentado nunca, pero han llegado a la final y deben tener sus armas. Principalmente esperamos, como siempre, llevar a All Boys al último partido, haciéndolo protagonista de todos los torneos, y poder llevarnos el provincial, lo necesitamos, como también recuperar la confianza por el torneo de liga perdido y fundamentalmente, la credibilidad de nuestra gente. Sin dudas que somos candidatos como siempre, por lo tanto no nos queda otra que jugarlo con mucha responsabilidad.”
Nazir Leones (Jugador, All Boys, Zona C)
“La verdad como lo dije son los 12 mejores de la provincia, es una zona complicada con rivales que se hacen fuerte de local, igual nosotros confiamos en lo nuestro y vamos a salir a buscar el titulo”
Lucas Vassallo (Jugador, All Boys, Zona C)
“Desde mi punto de vista es la Zona más dura, con un UD Vértiz que se reforzó bien. De este equipo de Unión de Campos no te podría decir porque no lo conozco y bueno, además está All Boys que ya sabemos la clase de equipo que es y que todos los años está peleando el torneo. Pero nosotros estamos tranquilos porque también tenemos con que pelear el Provincial”.
Edgar Gebruers (Jugador, Ferro de Alvear, Zona C)
Por Peña La Plata/BA
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viernes, 7 de septiembre de 2012
Algunas voces de lo que dejó el sorteo de las Zonas
viernes, 31 de agosto de 2012
Por la vuelta
Volviste Julio!!!! Te extrañamos!!!. Sabio comentario de un anónimo lector del blog huracanense ante su retorno a esta página. Llegó agosto y parecía que Julio se había marchado de antemano, como quien no quiere la cosa, en los postres de junio, y no solo al trópico ecuatorial.
De repente, sin pedir permiso, la actividad bloguera pasó a estar compuesta por una pretendida, y magra, literatura. Al menos en lo que a mis publicaciones respecta, ya que no me atrevería a encolumnar en el mismo anden al vagón literario que sale de la pluma de mi amigo y, ¿colega?, Hernán Nikolaus.
Aún así, siento que no cumplimos el objetivo. Que ese comentario entra a la página como una feroz cachetada a nuestros ya truncos sueños de creadores y contadores de historias. Que no hay manera de suplir al futbol, a lo que por sí mismo genera, y mucho menos desde nuestros desvariados relatos.
Seguramente, esta nota, mis anteriores palabras, y las que vendrán, nada tienen que asimile al eterno, inmarcesible, placer de ver correr a veintidós tipos tras la joya redonda de cuero. Y saber, anoticiarse, de ella, de los players, de la hinchada, del equipo de la fecha, goleadores. En fin, tal vez sea esa la forma mas concreta de pintar este juego hermoso a través de las palabras.
Tanto se ha dicho de los regresos. Tanto se ha escrito de los retornos, del calor que toda vuelta trae aparejada, que no puedo mas que callar ante la evidencia, patentizada en aquel comentario.
Volviste Julio!!! Te extrañamos!!!. Clama el lector ante la vuelta del futbol, de una noticia, de la posibilidad de refuerzos para el Torneo Provincial, o para la disputa de la Copa Presidentes, según sea el caso. Hechos, en palabras, pero hechos al fin.
¿Habrá lugar para algún dejo de abstracción?. ¿Para las ficciones del Niko?, quizás si. Me pregunto si podrán ir de la mano, como íbamos a la cancha, cuando niños. Si podrán abrazarse semanalmente nuestra prosodia futbolera, volcada al papel como un escupitajo a un linesman indecente, y las noticias, las crónicas precisas, los pronósticos, resultados, puntajes y entrevistas.
Espero, ansío, que si. Seguramente podremos conjugarlas y hacer de este espacio un ámbito donde el lector pueda ver el futbol tal cual es, y tal como nuestra imaginación lo ve, a una misma vez. Como nos lo han contado, y como lo vemos cada domingo. Cruel imagen de nuestro mundo, donde casi siempre se pierde, donde a veces se gana, y otras, muchas, apenas se puede arañar un empate.
Los seguidores de esta creación de mi amigo Julio habrán observado la ausencia de mi firma en las pasadas semanas. Acepto, cabizbajo, que los golpes sufridos por Unión, por un lado, y por mi amado Rojo de Avellaneda, por el otro, me han dejado casi exánime, y sin la menor gana de escribir. Hasta este entonces, casi orgulloso, siempre creí que un mal escribidor podía mejorar su prosa en la derrota. Pero no, no es así, y al menos en lo que a este juego se refiere, preferiría hacerlo desde la victoria, por mas indecorosa que esta fuera, desde ahora y para siempre.
Con una mueca triste debo admitir que nadie ha implorado mi vuelta, y que es posible que no se festeje mi retorno. Pero acá estamos de nuevo, aun con la sospecha de generar mas rechazo que aceptación, con la sangre y el oxigeno una vez mas tratando de alumbrar mi escuálida imaginación y mis dedos lerdos.
Como dice una sabia milonga platense, aplicable a todos los retornos dilatados, “y ahora él le pide que vuelva… porque las noches se llenan de fantasmas y de penas cada vez que ella se va”…
Volviste Julio!!!! Te extrañamos!!!
De repente, sin pedir permiso, la actividad bloguera pasó a estar compuesta por una pretendida, y magra, literatura. Al menos en lo que a mis publicaciones respecta, ya que no me atrevería a encolumnar en el mismo anden al vagón literario que sale de la pluma de mi amigo y, ¿colega?, Hernán Nikolaus.
Aún así, siento que no cumplimos el objetivo. Que ese comentario entra a la página como una feroz cachetada a nuestros ya truncos sueños de creadores y contadores de historias. Que no hay manera de suplir al futbol, a lo que por sí mismo genera, y mucho menos desde nuestros desvariados relatos.
Seguramente, esta nota, mis anteriores palabras, y las que vendrán, nada tienen que asimile al eterno, inmarcesible, placer de ver correr a veintidós tipos tras la joya redonda de cuero. Y saber, anoticiarse, de ella, de los players, de la hinchada, del equipo de la fecha, goleadores. En fin, tal vez sea esa la forma mas concreta de pintar este juego hermoso a través de las palabras.
Tanto se ha dicho de los regresos. Tanto se ha escrito de los retornos, del calor que toda vuelta trae aparejada, que no puedo mas que callar ante la evidencia, patentizada en aquel comentario.
Volviste Julio!!! Te extrañamos!!!. Clama el lector ante la vuelta del futbol, de una noticia, de la posibilidad de refuerzos para el Torneo Provincial, o para la disputa de la Copa Presidentes, según sea el caso. Hechos, en palabras, pero hechos al fin.
¿Habrá lugar para algún dejo de abstracción?. ¿Para las ficciones del Niko?, quizás si. Me pregunto si podrán ir de la mano, como íbamos a la cancha, cuando niños. Si podrán abrazarse semanalmente nuestra prosodia futbolera, volcada al papel como un escupitajo a un linesman indecente, y las noticias, las crónicas precisas, los pronósticos, resultados, puntajes y entrevistas.
Espero, ansío, que si. Seguramente podremos conjugarlas y hacer de este espacio un ámbito donde el lector pueda ver el futbol tal cual es, y tal como nuestra imaginación lo ve, a una misma vez. Como nos lo han contado, y como lo vemos cada domingo. Cruel imagen de nuestro mundo, donde casi siempre se pierde, donde a veces se gana, y otras, muchas, apenas se puede arañar un empate.
Los seguidores de esta creación de mi amigo Julio habrán observado la ausencia de mi firma en las pasadas semanas. Acepto, cabizbajo, que los golpes sufridos por Unión, por un lado, y por mi amado Rojo de Avellaneda, por el otro, me han dejado casi exánime, y sin la menor gana de escribir. Hasta este entonces, casi orgulloso, siempre creí que un mal escribidor podía mejorar su prosa en la derrota. Pero no, no es así, y al menos en lo que a este juego se refiere, preferiría hacerlo desde la victoria, por mas indecorosa que esta fuera, desde ahora y para siempre.
Con una mueca triste debo admitir que nadie ha implorado mi vuelta, y que es posible que no se festeje mi retorno. Pero acá estamos de nuevo, aun con la sospecha de generar mas rechazo que aceptación, con la sangre y el oxigeno una vez mas tratando de alumbrar mi escuálida imaginación y mis dedos lerdos.
Como dice una sabia milonga platense, aplicable a todos los retornos dilatados, “y ahora él le pide que vuelva… porque las noches se llenan de fantasmas y de penas cada vez que ella se va”…
Volviste Julio!!!! Te extrañamos!!!
Por Hernán "Perico" Pérez Araujo
martes, 7 de agosto de 2012
Fantasía y Realidad
La siguiente nota, estaba programada para antes del domingo pasado pero por problemas técnicos no la pudimos publicar. Cumplimos con nuestro amigo Hernán Perico Pérez en subir la nota, hoy ya con el equipo de sus amores consagrado como el mejor del sur pampeano.
El insomnio me invade, como casi todas estas noches. Trato de que mi cerebro le de ordenes a las teclas, que parecen duras, quejosas, como resistentes a recibir mis palabras y volcarlas al papel. Trato, pero no puedo. La inspiración se me escurre tan rápido como el whisky se ha esfumado entre las rocas del hielo. Sirvo otro y pienso, siento, que si no va a ayudarme a escribir, tal vez me haga conciliar el sueño.
Estoy en el dilema de escribir un relato breve, solo con la intención de entretener al ocasional lector con alguna historia hecha crónica, o dejarme llevar por la imaginación, y volcarme a la ficción, aunque mas no sea en la forma de esta prosa desnuda.
Fantasía o realidad es la cuestión a dilucidar. Pienso que mis notas anteriores han divagado entre ambos extremos, como ululando en el viento, en un ir y venir entre mis propias contradicciones.
Tal vez sea una buena semana para la ficción. Podría pensar en un tipo que pretende ser un tanto multifacético, que conjuga diariamente sus varias actividades laborales y ociosas pretendiendo ser uno mismo en todas ellas. Podríamos creer, además, que se le da por escribir.
Podríamos suponer que esta semana el tipo tiene que hacer su entrega quincenal, compromiso ineludible, para ser publicada en el blog de un equipo del sur culturalista que, destino taimado, va a definir el presente torneo justamente frente al club de sus amores.
Podría ser una buena historia creo, e incluso debiera ser narrada por alguien mas adiestrado en estas cuestiones. Pienso que podría agregarle que el narrador es amigo, ex rival liguero, ex compañero en intercolegiales y juegos deportivos, de la dupla técnica del equipo para cuyo blog escribe. O que incluso fue compañero de quien dirige a su propio equipo, hace unos lejanos 20 años, en su esporádica carrera, con idéntica camiseta, en la misma cancha, sin verde y sin césped, de flojo alambrado y de líneas sin cal.
Tal vez fuera oportuno agregarle a la historia que ambos equipos no estaban entre los favoritos, que nadie daba dos pesos por que pasaran las semifinales. Tal vez podrían ser de localidades vecinas, casi hermanas, o, ¿por que no?, aborrecer al mismo equipo, con un poco mas o un poco menos de desprecio futbolístico.
Cierro los ojos y tiemblo, de placer, satisfecho. Imagino, o sueño, con un estadio repleto. Rojo pasión de un lado. Blanco, con el azul de índigo quemando el pecho, del otro.
Tal vez fuera productivo, literariamente, inventar que el primer partido fue un cerrado empate, cero a cero, en el cual no hubo mayores ventajas para ninguno de los dos; y que esta que transcurre ha sido una semana en la que a nadie le han quedado las uñas intactas, ni mansos los corazones.
Podría citar las formaciones de ambos equipos, decir que hay suspendidos de ambos bandos, que no juega un legendario zaguero nacido y criado en uno, pero que hoy defiende la camiseta del otro. O que al otro le falta su goleador y figura, también por suspensión. Y describir una tarde soleada, un partido vibrante, un resultado incierto. Luego un final, un ganador, con la alegría de un lado, con la pena que solo da el ser observador de un festejo ajeno, del otro.
Puedo, como el poeta, escribir los versos mas tristes esta noche, o los mas alegres, o dormirme en este mismo instante, vacío de inspiración, pero lleno de esperanza, con el tímido deseo de no despertar hasta el domingo, a eso de las 5 de la tarde, con una sonrisa extasiosa, de triunfo, o de satisfacción por haberlo intentado.
Si, efectivamente, creo que sería una buena historia. Tal vez, otra noche, cuando a algún fantasma se le de por dictármela en un susurro al oído, me decida a escribirla. Fantasía o realidad, ¿a quien le importa?, nadie escribe para ser creído. Como dice el Pato Santos Fontanet, fantasía y realidad, a esta historia, le da igual…..
El insomnio me invade, como casi todas estas noches. Trato de que mi cerebro le de ordenes a las teclas, que parecen duras, quejosas, como resistentes a recibir mis palabras y volcarlas al papel. Trato, pero no puedo. La inspiración se me escurre tan rápido como el whisky se ha esfumado entre las rocas del hielo. Sirvo otro y pienso, siento, que si no va a ayudarme a escribir, tal vez me haga conciliar el sueño.Estoy en el dilema de escribir un relato breve, solo con la intención de entretener al ocasional lector con alguna historia hecha crónica, o dejarme llevar por la imaginación, y volcarme a la ficción, aunque mas no sea en la forma de esta prosa desnuda.
Fantasía o realidad es la cuestión a dilucidar. Pienso que mis notas anteriores han divagado entre ambos extremos, como ululando en el viento, en un ir y venir entre mis propias contradicciones.
Tal vez sea una buena semana para la ficción. Podría pensar en un tipo que pretende ser un tanto multifacético, que conjuga diariamente sus varias actividades laborales y ociosas pretendiendo ser uno mismo en todas ellas. Podríamos creer, además, que se le da por escribir.
Podríamos suponer que esta semana el tipo tiene que hacer su entrega quincenal, compromiso ineludible, para ser publicada en el blog de un equipo del sur culturalista que, destino taimado, va a definir el presente torneo justamente frente al club de sus amores.
Podría ser una buena historia creo, e incluso debiera ser narrada por alguien mas adiestrado en estas cuestiones. Pienso que podría agregarle que el narrador es amigo, ex rival liguero, ex compañero en intercolegiales y juegos deportivos, de la dupla técnica del equipo para cuyo blog escribe. O que incluso fue compañero de quien dirige a su propio equipo, hace unos lejanos 20 años, en su esporádica carrera, con idéntica camiseta, en la misma cancha, sin verde y sin césped, de flojo alambrado y de líneas sin cal.
Tal vez fuera oportuno agregarle a la historia que ambos equipos no estaban entre los favoritos, que nadie daba dos pesos por que pasaran las semifinales. Tal vez podrían ser de localidades vecinas, casi hermanas, o, ¿por que no?, aborrecer al mismo equipo, con un poco mas o un poco menos de desprecio futbolístico.
Cierro los ojos y tiemblo, de placer, satisfecho. Imagino, o sueño, con un estadio repleto. Rojo pasión de un lado. Blanco, con el azul de índigo quemando el pecho, del otro.
Tal vez fuera productivo, literariamente, inventar que el primer partido fue un cerrado empate, cero a cero, en el cual no hubo mayores ventajas para ninguno de los dos; y que esta que transcurre ha sido una semana en la que a nadie le han quedado las uñas intactas, ni mansos los corazones.
Podría citar las formaciones de ambos equipos, decir que hay suspendidos de ambos bandos, que no juega un legendario zaguero nacido y criado en uno, pero que hoy defiende la camiseta del otro. O que al otro le falta su goleador y figura, también por suspensión. Y describir una tarde soleada, un partido vibrante, un resultado incierto. Luego un final, un ganador, con la alegría de un lado, con la pena que solo da el ser observador de un festejo ajeno, del otro.
Puedo, como el poeta, escribir los versos mas tristes esta noche, o los mas alegres, o dormirme en este mismo instante, vacío de inspiración, pero lleno de esperanza, con el tímido deseo de no despertar hasta el domingo, a eso de las 5 de la tarde, con una sonrisa extasiosa, de triunfo, o de satisfacción por haberlo intentado.
Si, efectivamente, creo que sería una buena historia. Tal vez, otra noche, cuando a algún fantasma se le de por dictármela en un susurro al oído, me decida a escribirla. Fantasía o realidad, ¿a quien le importa?, nadie escribe para ser creído. Como dice el Pato Santos Fontanet, fantasía y realidad, a esta historia, le da igual…..
Hernán Perico Pérez
sábado, 21 de julio de 2012
Hinchada hay una sola
Dice en sublimes palabras don Eduardo Galeano que “una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio... rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música”.
Somos hinchas, aún pudiendo ser tantas cosas a la vez, como cualquiera, pero nos despojamos de todos nuestros otros ropajes, pintando nuestros cuerpos del mismo color que el corazón.
Domingo. Pitazo inicial. Los nervios de punta ya no se calman con nada que no sea la redonda muriendo en su ley, rodando, mansa, a la red, ahogando la pena en un grito uniforme, lleno de la cuarta de las bocales.
Está la bocal extendidísima, y está la maestra de quinto, de hace tantos años. Están sus hijos, los nietos de la de sexto también, están los amigos, y los otros también.
Están los que jugaron alguna vez, y los que no también. Está aquel malogrado puntero derecho, “sobrino” de mi vieja, con lagrimas en los ojos, que asoman como pidiendo permiso para caerse ante tanto espectador. Y está su viejo también, si el que un día me dijo “Perico” para siempre. Y están las madres de los pibes que idolatran, y están las novias a ayer, las de hoy y las de siempre.
Están todos. Están los que están, y los que no están también. Si hasta me pareció verlo al viejo, y a los viejos de tantos otros, colgados del alambre, como cuando a sus hijos nos tocaba estar del lado de adentro de la línea de cal, y creo haberlos oído unirse en alguna puteada cuando el silbato sonó para el otro lado.
Hay un partido también, pero no se si importa. Porque estamos todos, los de adentro y nosotros, jugando juntos. Hay un partido, y “partidos son partidos” decía un viejo relator, y a veces se gana, y otras tantas no.
Y cuando no se gana, alguno reprocha alguna pifia, a otro se le escapa algún insulto, un a veces tímido malestar ante la impotencia de no poder saltar el alambre a dar aunque sea una mano, ante la inutilidad de nuestras patas.
Todos, en la misma, con dolor primero, con el temple exánime después, con la tristeza que parece ser irremediable a flor de piel. Porque hay un resultado, y no parece ser el mejor.
Pero así es este juego, el más bello de todos, capaz de llevarnos en diez escasos minutos desde la más triste penumbra a la cúspide del paroxismo, orgásmico si se quiere, que un triunfo agónico nos depara.
En un segundo todo estalla, la tristeza se vuelve sonrisa, el silencio se vuelve canción, el frío se va con abrazos, y la garganta le grita tibia a esa camiseta que “estamos con vos”, pero ya sin voz.
Siento que en ocasiones el juego nos hermana. Cuando niños, la pelota nos hace cómplices fraternos de todos los pibes del barrio, del pueblo mismo, en la calle, en el campito. Luego la cancha, la camiseta, la pasión, nos siguen hermanando, con las diferencias intactas, con toda la vida a cuestas. Ser hinchas también lo hace, aunque sea por estos fugaces noventa minutos.
Domingo. Pitazo final. Cuando todo acabó, y después de que las lagrimas se le piantaran aún sin su explícito permiso, decía aquel simpático puntero, que todo lo que venga después será de yapa. Pienso que ya le alcanza con lo de esta tarde gélida, que nos hizo doler los huesos, pero vibrar los corazones. Tal vez tenga razón, pero tal vez el viento no pudo llevarse nuestro sueño, y querremos mas, siempre mas, porque de eso se trata el juego, y la vida misma.
Mientras, los días pasan, mansos, pero no se si quiero que llegue el próximo domingo. No es por temor, ni por exceso de confianza, ni por mi aborrecimiento por el paso del tiempo, sino porque, sea cual fuera el resultado, tengo la hermosa sensación de que nada va a igualar lo vivido…
Por Perico Perez Araujo
Somos hinchas, aún pudiendo ser tantas cosas a la vez, como cualquiera, pero nos despojamos de todos nuestros otros ropajes, pintando nuestros cuerpos del mismo color que el corazón.
Domingo. Pitazo inicial. Los nervios de punta ya no se calman con nada que no sea la redonda muriendo en su ley, rodando, mansa, a la red, ahogando la pena en un grito uniforme, lleno de la cuarta de las bocales.
Está la bocal extendidísima, y está la maestra de quinto, de hace tantos años. Están sus hijos, los nietos de la de sexto también, están los amigos, y los otros también.
Están los que jugaron alguna vez, y los que no también. Está aquel malogrado puntero derecho, “sobrino” de mi vieja, con lagrimas en los ojos, que asoman como pidiendo permiso para caerse ante tanto espectador. Y está su viejo también, si el que un día me dijo “Perico” para siempre. Y están las madres de los pibes que idolatran, y están las novias a ayer, las de hoy y las de siempre.
Están todos. Están los que están, y los que no están también. Si hasta me pareció verlo al viejo, y a los viejos de tantos otros, colgados del alambre, como cuando a sus hijos nos tocaba estar del lado de adentro de la línea de cal, y creo haberlos oído unirse en alguna puteada cuando el silbato sonó para el otro lado.
Hay un partido también, pero no se si importa. Porque estamos todos, los de adentro y nosotros, jugando juntos. Hay un partido, y “partidos son partidos” decía un viejo relator, y a veces se gana, y otras tantas no.
Y cuando no se gana, alguno reprocha alguna pifia, a otro se le escapa algún insulto, un a veces tímido malestar ante la impotencia de no poder saltar el alambre a dar aunque sea una mano, ante la inutilidad de nuestras patas.
Todos, en la misma, con dolor primero, con el temple exánime después, con la tristeza que parece ser irremediable a flor de piel. Porque hay un resultado, y no parece ser el mejor.
Pero así es este juego, el más bello de todos, capaz de llevarnos en diez escasos minutos desde la más triste penumbra a la cúspide del paroxismo, orgásmico si se quiere, que un triunfo agónico nos depara.
En un segundo todo estalla, la tristeza se vuelve sonrisa, el silencio se vuelve canción, el frío se va con abrazos, y la garganta le grita tibia a esa camiseta que “estamos con vos”, pero ya sin voz.
Siento que en ocasiones el juego nos hermana. Cuando niños, la pelota nos hace cómplices fraternos de todos los pibes del barrio, del pueblo mismo, en la calle, en el campito. Luego la cancha, la camiseta, la pasión, nos siguen hermanando, con las diferencias intactas, con toda la vida a cuestas. Ser hinchas también lo hace, aunque sea por estos fugaces noventa minutos.
Domingo. Pitazo final. Cuando todo acabó, y después de que las lagrimas se le piantaran aún sin su explícito permiso, decía aquel simpático puntero, que todo lo que venga después será de yapa. Pienso que ya le alcanza con lo de esta tarde gélida, que nos hizo doler los huesos, pero vibrar los corazones. Tal vez tenga razón, pero tal vez el viento no pudo llevarse nuestro sueño, y querremos mas, siempre mas, porque de eso se trata el juego, y la vida misma.
Mientras, los días pasan, mansos, pero no se si quiero que llegue el próximo domingo. No es por temor, ni por exceso de confianza, ni por mi aborrecimiento por el paso del tiempo, sino porque, sea cual fuera el resultado, tengo la hermosa sensación de que nada va a igualar lo vivido…
Por Perico Perez Araujo
viernes, 6 de julio de 2012
Incentívame Amor
Tardó en llegar el invierno, pero se esta haciendo sentir de una manera cruda en mi pampa querida. Me metí en la cama siestera, con frío, pero sin sueño. En la tele, lo de siempre, no hay futbol y parece que la mujer de Demichelis esta embarazada, pero separada a la vez, y su abogado dice que hasta le investigaron la fecha de ovulación. Patetismo en pleno. Lo apago, y enciendo la radio, la de ahora, la que me llega a través de la web, en busca de algo mas productivo que el vientre de la Anderson.
Es que está por salir al aire mi amigo Julio, creador de este blog huracanense, desde la hermana república del Ecuador. Pienso que envidio la suave brisa del trópico que debe estar susurrándole al oído las palabras a decir. Miro a través de mi ventana y pareciera que el viento, mas pampero que nunca (y perdóneseme la expresión), quiere arrasar hasta con mi pobre inspiración.
Quedan un par de días apenas para que estemos arribando a la culminación del torneo culturalista, y como en cada recta final de campeonato, sea la categoría que sea, en el fútbol argentino y pampeano surge la palabra "incentivo".
Me pregunto, mientras espero a Julio y en “Aler Satelital” suena Strawberry Fields forever como para endulzar la tarde, si es que ya estaremos tan acostumbrados a esta situación, que se a tornado natural, y tan natural que poner en palabras lo que muchos sospechan y casi todos aceptan, ya no lleva mas que a generar tenues polémica de café, en el mejor de los casos.
En fin, todos los años, sobre el final del torneo, se habla de incentivo, que si bien en nuestra liga no se hace tan ostentoso, indudablemente existe desde antaño.
Recuerdo algún cajón de cerveza que obró de incentivo hace muchos años, por parte de un legendario zaguero de Huracán, para que se gane un partido en Darregueira; un asado para todo un plantel que desde un equipo de bien al sur se pagó a uno de la provincia de Buenos Aires para que le gane a otro de la misma localidad; varios corderos y lechones, chorizos y quesos, han sido premio de victorias o empates memorables.
Un caso muy reciente, que sufrí como ninguno, cuando otro equipo de muy al sur incentivó, dicen que con algo mas que preciados animalitos de Dios, a otro bonaerense, para que le deje servido el campeonato.
Y así cientos de recuerdos, muchos de ellos reales, otros tantos meras ficciones creadas por el folklore del tablón.
Distinto es cuando los incentivadores somos del mismo palo que el incentivado, cuando se hace desde la propia hinchada, o desde la misma dirigencia.
En tal sentido, es muy buena demostración de incentivo de los propios la bandera que dice “RUPPEL un gol = un chorizo”, fruto de la cual el goleador debiera estar empezando a engordar, o las clásicas Heineken que un reconocido Barman trasandino le obsequiaba a un zaguero de mi querido Unión, por cada tiro libre convertido.
Algunos están de acuerdo, otros no, lo cierto es que nada hay que haga correr mas, jugar mejor, meter en cada pelota como si fuera la última de nuestra vida, que el amor por el juego, por los colores, por el hincha, por la pasión misma de jugar, cuando hay que ganar como sea, en donde sea, aun cuando no estemos por ganar nada más que el orgullo del amor por nuestra camiseta, y mucho más si al rival le va la vida en ese partido.
En definitiva, en el juego como en la vida misma, como en cada uno de nuestros días, nada incentiva más que el amor.
Por Perico Perez Araujo
jueves, 21 de junio de 2012
Retiros y despedidas
Fecha de despedidas la 18° del torneo de AFA. “Tres al hilo” debiera jactarse el magnánimo ente del futbol, como haciendo alarde de su pasión amatoria por el marketing deportivo.
La “Bruja” Verón el sábado, el “Mariscal” Milito el domingo, y el “Bichi” Fuertes el lunes. Si!!!, si don Julio!!!, a su edad, “tres al hilo” fueron nomás.
Lo cierto es que en un fin de semana en el que las noticias pasaron por las derrotas de quienes no debieron caer derrotados, la nota la dieron los retiros, despedidas incluídas, un poco mas, un poco menos emotivas.
El jugador se retira y se despide, pasa a ser otra cosa, después veremos que, si es que acaso importa. Su vida útil como tal ha finalizado y, en el mejor de casos, podrá transformarse en otra vida, si es que acaso hay vida después del futbol.
Me pregunto entonces, como han sido nuestras despedidas, las del pago chico del sur culturalista, y no recuerdo ninguna con algún grado de trascendencia.
En realidad nuestro futbol está colmado de retiros y las despedidas brillan por ausencia. Es que, muy a nuestro pesar, el retiro suele ser anticipado y triste, sin abrazos, sin aplausos ni pompas, sin mas que un puñado de recuerdos, en general ligados a derrotas y fracasos.
Por cuestiones laborales o de estudio, por lesiones mal curadas o jamás tratadas, en general el futbol te deja antes de que puedas dejarlo, y un día te ves del otro lado del alambre, con un dejo de nostalgia en la mirada, como queriendo dar un gran salto, para volver a pisar un verde que antes no era tan verde, y volver a ponerte una camiseta que antes ni siquiera tenía pinta de camiseta.
En nuestros estadios, quiérase o no, la mayoría de los espectadores son ex jugadores, muchos muy precoces, que alientan al cuadro de sus pasiones como queriendo retornar a al pasado cercano a conquistar un amor otrora no correspondido, consumado solo con el ingreso al campo.
Recuerdo cientos de ellos, tantos que no valdría la pena nombrarlos, que hoy son meros espectadores de un juego que se ha hecho para ser jugado, y que todos queremos jugar.
Pero no todos pueden jugar, y son muy pocos los elegidos y predestinados a decidir el momento de su retiro y de su despedida, a manifestar esa máxima expresión de libertad que implica el decidir cuando, como y donde.
Por el contrario, la mayoría hemos sido presos de nuestras propias limitaciones, y sometidos al peor de los castigos, el retiro prematuro, tan impreciso que ni siquiera nos permite recordar su fecha. Alguno no se cuidaba los sábados, otro tenia demasiado mal carácter, estaba el vago que no entrenaba, el que se “rompió”, o simplemente aquellos que fueron condenados al ostracismo del eterno banco de suplentes o de la no convocatoria, lisa y llana, la peor de las condenas domingueras de ayer, de hoy, y de siempre.
En fin, como clama el tango, “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”. Por suerte nos queda la memoria, alguna instantánea vieja y raída, una gastada camiseta que no nos animamos a usar, alguna lágrima y un puñado de sonrisas, retratadas en la foto de la ficha del club que tan ilusionados nos tomamos, y en la que nos vemos tan lejanos, tan llenos de unos sueños que hoy, aun cuando el alambre frío pareciera querer impedirlo, no queremos dejar de soñar.
...Nota especial para que cada uno recuerde su retiro, el último partido, el día que colgaron los botines del fútbol de la Zona Sur...
La “Bruja” Verón el sábado, el “Mariscal” Milito el domingo, y el “Bichi” Fuertes el lunes. Si!!!, si don Julio!!!, a su edad, “tres al hilo” fueron nomás.
Lo cierto es que en un fin de semana en el que las noticias pasaron por las derrotas de quienes no debieron caer derrotados, la nota la dieron los retiros, despedidas incluídas, un poco mas, un poco menos emotivas.
El jugador se retira y se despide, pasa a ser otra cosa, después veremos que, si es que acaso importa. Su vida útil como tal ha finalizado y, en el mejor de casos, podrá transformarse en otra vida, si es que acaso hay vida después del futbol.
Me pregunto entonces, como han sido nuestras despedidas, las del pago chico del sur culturalista, y no recuerdo ninguna con algún grado de trascendencia.
En realidad nuestro futbol está colmado de retiros y las despedidas brillan por ausencia. Es que, muy a nuestro pesar, el retiro suele ser anticipado y triste, sin abrazos, sin aplausos ni pompas, sin mas que un puñado de recuerdos, en general ligados a derrotas y fracasos.
Por cuestiones laborales o de estudio, por lesiones mal curadas o jamás tratadas, en general el futbol te deja antes de que puedas dejarlo, y un día te ves del otro lado del alambre, con un dejo de nostalgia en la mirada, como queriendo dar un gran salto, para volver a pisar un verde que antes no era tan verde, y volver a ponerte una camiseta que antes ni siquiera tenía pinta de camiseta.
En nuestros estadios, quiérase o no, la mayoría de los espectadores son ex jugadores, muchos muy precoces, que alientan al cuadro de sus pasiones como queriendo retornar a al pasado cercano a conquistar un amor otrora no correspondido, consumado solo con el ingreso al campo.
Recuerdo cientos de ellos, tantos que no valdría la pena nombrarlos, que hoy son meros espectadores de un juego que se ha hecho para ser jugado, y que todos queremos jugar.
Pero no todos pueden jugar, y son muy pocos los elegidos y predestinados a decidir el momento de su retiro y de su despedida, a manifestar esa máxima expresión de libertad que implica el decidir cuando, como y donde.
Por el contrario, la mayoría hemos sido presos de nuestras propias limitaciones, y sometidos al peor de los castigos, el retiro prematuro, tan impreciso que ni siquiera nos permite recordar su fecha. Alguno no se cuidaba los sábados, otro tenia demasiado mal carácter, estaba el vago que no entrenaba, el que se “rompió”, o simplemente aquellos que fueron condenados al ostracismo del eterno banco de suplentes o de la no convocatoria, lisa y llana, la peor de las condenas domingueras de ayer, de hoy, y de siempre.
En fin, como clama el tango, “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”. Por suerte nos queda la memoria, alguna instantánea vieja y raída, una gastada camiseta que no nos animamos a usar, alguna lágrima y un puñado de sonrisas, retratadas en la foto de la ficha del club que tan ilusionados nos tomamos, y en la que nos vemos tan lejanos, tan llenos de unos sueños que hoy, aun cuando el alambre frío pareciera querer impedirlo, no queremos dejar de soñar.
Por Hernán Perico Pérez
...Nota especial para que cada uno recuerde su retiro, el último partido, el día que colgaron los botines del fútbol de la Zona Sur...
jueves, 5 de abril de 2012
Darío Hernández: "La Liga Cultural es una financiera"
Cómo todos los meses paré en un puestito de revistas y compré la Revista Sudestada. En este mes, Abril, la tapa estaba dedicada a Carlos Fuentealba el maestro asesinado por la policía de Sobisch en Neuquén. En el interior de la revista, me enganché leyendo una nota a Kurt Lutman, ex jugador de Newell´s al que recuerdo mucho porque en los noventa era fanático de la Sólo Fútbol que seguía el fútbol desde todos los ángulos y en todos los rincones del país.Sobre el final de la nota, Kurt dice algo que es clave en el deporte y en el fútbol "mi sueño es que haya cada vez menos pibes en cana, y cada vez más pibes dentro de las canchas". El fútbol arrima a los chicos al juego y los aleja de las esquinas, de los choreos, de las drogas y demás problemáticas sociales. Por eso son importantes los clubes, ya sea de barrio o los clubes de pueblo, porque son espacios de interacción, intercambio y solidaridad. Lugares dónde se comparten valores y sacrificios.
En el día de hoy, se publicó una nota en el diario La Arena, al diputado provincial Darío Hernández, que habla sobre la importancia del Deporte y de los clubes. La reproducimos y abrimos el debate, sobre lo que estamos haciendo mal, lo que se hace bien, lo que debemos mejorar, sobre los discursos oportunistas y sobre la actualidad del fútbol pampeano.
"La Liga Cultural se ha convertido en una financiera"
El diputado provincial Darío Hernández (Comunidad Organizada) estuvo hace unos días en Winifreda donde entregó un subsidio de 2.000 pesos al club Social y Deportivo, y adelantó que este año presentará en la Cámara de Diputados un proyecto que buscará un financiamiento concreto para una Ley del Deporte a través de la cual los clubes pampeanos tendrían asegurado un importe mensual o anual para sostener sus disciplinas deportivas.
"Conozco la problemática, se perfectamente que hoy en día los clubes son las únicas instituciones que contienen a los chicos. Cada uno cuenta con más de 100 jugadores, entre divisiones inferiores, primera división y reserva, y todos tienen graves problemas económicos", expresó el legislador, al fundamentar su iniciativa.
"Estoy solicitando el apoyo de todas las instituciones sin fines de lucro, para conseguir el financiamiento para una Ley del Deporte, proyecto que pretendo trabajar este año, incorporarlo a la agenda legislativa y lograr su aprobación, para que los recursos estén contemplados en el presupuesto 2013 y así los clubes reciban automáticamente un importe que les ayude a sostener sus actividades deportivas", amplió.
Consultado de dónde saldrían los recursos para financiar dicha Ley, respondió: "De algunos de los impuestos provinciales que ya existen, cualquiera de ellos, no estamos pensando en generar un nuevo gravamen, sino en repartir un pequeño porcentaje de la masa de tributos que cobra el gobierno provincial. Así los clubes podrían recibir automáticamente un recurso que hoy se hace absolutamente necesario".
Hernández sostuvo que en la actualidad los clubes "no reciben apoyo económico" del Estado salvo "esporádicamente" cuando algún dirigente tiene una relación muy estrecha con algún funcionario. "Yo pretendo un financiamiento automático que no dependa del funcionario de turno en tal ministerio, porque si a ese funcionario le gusta el fútbol u otro deporte seguramente va a colaborar con el club de su simpatía y esto no debería ser así. Se tiene que implementar un mecanismo por el cual los clubes reciban un importe en función de la cantidad de participantes que tengan en las distintas disciplinas".
-¿Su paso por la presidencia de la Liga Cultural de Fútbol le da la suficiente autoridad moral para plantear este tema ante sus pares?
-Efectivamente. Fui presidente por elección de los clubes, pero antes alcanzaba pelotas, cortaba el pasto, fui aguatero, jugador de fútbol y director técnico. A los dirigentes de los clubes les apasiona el deporte y el club, y gastan tiempo y dinero personal para pagar árbitros, jugadores o las fuerzas policiales. Todo eso los lleva a tener problemas con sus familias. Porque conozco el tema es que estoy planteando este proyecto porque veo que los clubes cada vez están peor.
-¿Qué opinión le merece el funcionamiento de la Liga Cultural?
-No me parece nada bueno. Sinceramente en esta recorrida que estoy haciendo por los clubes, me estoy enterando de algunas cosas que la verdad me sorprenden, fundamentalmente los costos que tienen que pagar para poder participar en un campeonato. Además, la desidia que hay en la Liga en cuanto a que puedan conseguir recursos para los clubes. Me parece que lo único que les interesa a sus directivos es ver cómo le cierran los números en una actitud economicista que no comparto de ninguna manera. Además, veo que el Liga se ha convertido en una financiera. Cuando yo era presidente, los clubes pagaban 800 pesos por año de afiliación y hoy les cobran 600 pesos por mes.
DIARIO LA ARENA, Jueves 5 de Abril de 2012.-
¿Realidad? ¿Discurso oportunista? ¿Es una crítica reproductivista y vacía? ¿Qué hay de cierto? ¿Cómo está el fútbol pampeano? ¿Podemos estar mejor?...
jueves, 8 de septiembre de 2011
La Importancia del Discurso como creador de una escuela
Desde las lejanas tierras de Córdoba nos envió una nota de fútbol y de educación nuestro amigo Hernán Nikolaus...La importancia del discurso como creador de una escuela
El discurso no es una palabra vacía, para que el discurso se convierta en tal debe llegar a quienes va dirigido, he aquí algo que no podemos obviar.
El pasado sábado observábamos con mi amigo Kiko, cerveza de por medio, una muestra de un discurso que al tener eco en quienes deben interpretarlo, con el transcurrir de los años, se ha convertido en escuela.
El partido Holanda 11 San Marino 0 volvió a mostrar a la escuela holandesa de futbol. La débil resistencia de la selección que termino sufriendo la goleada (mientras veía el partido no pude dejar de imaginar que si Holanda hubiera tenido enfrente al equipo de psicología que tuve el honor de integrar hace algunos años atrás seguramente no hubiéramos permitido que nos lleguen a 10 goles, seguramente por un exceso de pierna fuerte de nuestro lado, que hubiera hecho que dicho cotejo se termine antes por la cantidad de expulsados que hubiéramos sufrido), la casi nula resistencia que el seleccionado naranja encontró, nos permitió ver en toda su pureza cual es la idea de futbol que desde los 70 practican, con mucha rotación, pases profundos, ataques que ensanchan la cancha y gran técnica en todos sus jugadores.
Una escuela que nace con Cruyff como máximo abanderado dentro de la cancha, la conocida “naranja mecánica” poseedora de lo que se conocía como “futbol total”, que cuenta con una jugada de una belleza lirica cargada de libertad, como fue aquella en la final con Alemania (otra escuela, que finalmente consigue vencer a la gran naranja, a base de disputar cada pelota como si fuera la última y una mentalidad a prueba de toda vicisitud adversa), en la que saca del medio Holanda y sin que Alemania pueda tocar la pelota, los jugadores tulipaneros rotaban con tal precisión y orden que en un momento es Cruyff quien aparece como último hombre, con la pelota en su poder, con defensores que ya ocupaban espacios de wines, y termina en un penal y gol que es una muestra de lo que aquellos muchachos intentaban hacer.
En estos tiempos somos testigos de otra escuela, mucho más reciente, la española, que tiene como creador al mismo Cruyf, que desde el banco del Barcelona comenzó con esta idea y que ahora vemos como su continuidad consigue un futbol alucinante tanto en la selección (antes conocida como la furia) como en el equipo catalán. Y en estilo para nada similar vimos como el maestro Tabares encausa a la escuela Celeste tras varias décadas a la deriva.
También podemos mencionar a Brasil, o a Italia, que con su catenaccio (candado, creado si mal no recuerdo por un técnico suizo) que puede gustar o no, es una escuela y ellos también de esa forma saben a qué juegan.
En el futbol local Lanús, Vélez, Estudiantes, Godoy Cruz, dan muestra de una escuela, alguna con más años, otras más recientes. Incluso el Boca que comienza con Bianchi y continúa con Basile, que si bien tenían sus diferencias, ambos respetaban una línea de 4 con marcadores de punta
lanzados al ataque y que La Volpe con una caradures impresionante se encargo de romper perdiendo un campeonato que sin técnico se hubiera ganado sin dudas.
En nuestra zona Sur, a la que solo veo de tanto en tanto, cuando mis viajes me lo permiten, San Martin también mostro ser una escuela.
Quiero detenerme en nuestra selección, en la cual pasamos de un técnico como Batista que trataba de jugar como el Barca, a otro del que lo poco que hemos visto es un Estudiantes de mucho orden y con gran capacidad para la pelota parada, y cuando a Sabella le vaya mal quien sabe quien vendrá con no se qué estilo.
Argentina no ha logrado armar una escuela, lo había logrado con Menotti para luego pasar a la antítesis Bilardiana, y así andamos, a la deriva, con un nefasto ser al mando, como es el dictador Grondona, viendo como se dilapidan camadas de buenos jugadores sin saber a que jugamos.
Una escuela se arma desde las inferiores, usando un esquema similar por largo tiempo, de esa forma un pibe que debuta ya sabe a qué juega su equipo, y cuál es su función dentro del campo.
En mi humilde entender, un club o selección debe apuntar a lograr una escuela, debe buscar un discurso que sea el más interpretable para la escencia e idiosincrasia de sus jugadores (en nuestro caso los pibes del potrero), sin perder eso que nos hace únicos en nuestro estilo, ni mejores ni peores, únicos… de eso se tratar hacer escuela.
De no ser así estaremos recordando mundial tras mundial al más grande (espero no sea esto interpretado como una minimización de aquel gran campeón del 86, integrado por grandes y jugadores y verdaderos hombres, tal como lo demostraron en aquel mundial), ese que se hacía cargo de cualquier equipo, y que con su sola presencia dentro de la cancha ya le daba al equipo que sea la entidad de un equipo serio. Eso solo lo hace un genio, todo lo demás se logra creando y respetando una escuela.
Por Hernán Nikolaus
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